jueves, 9 de julio de 2009

Callao 11.

(Continuación)





Volví a hojear el libro y me encontré con diagramas a cual más bonito.



-¡Cuántos peones! Es casi cómico...



-A ver, me dijo mi maestro.


Rápidamente lo puso en el tablero y...



-Le ayudo con la primera jugada: A4C;R5A. Ahora siga usted.



-Bueno, pero dígame en cuantas es mate.



-En siete.


-¡Sigue RxP?


-Si.


-Entonces viene R4A y después RxP,RxP,RxP...


-¡Está bien!¡Lo sacó! Ahora si quiere puede mirar el libro.


-¡¿Qué hacés aquí?!


El que así hizo su aparición a los gritos, era un amigo de mi maestro.Después de los saludos, sin bajar el volumen, siguió con las preguntas:


-¿No te da vergüenza, querer ganarle a una dama?


-Ella me ganó a mi porque se ingenió para no hacer una partida.


-¡Pero, no digas eso, una señorita tan simpática te hubiera ganado de todos modos!


-Con cada frase, el señor seguía gritando ,entonces para ver si hablando directamente conmigo bajaba un poco la voz, le pregunté:


-¿Usted juega ajedrez?


-¡No, yo no me evado con esas cosas! Soy periodista.


-¡El ajedrez no es una evasión! Ahora levanté yo la voz.


-¿No? Bueno, si usted lo dice...


-¿Hace mucho que son amigos ustedes dos?


-¡Hace como cuarenta años!


-Cierto, dijo mi maestro.Nos conocimos en España.Él fue a cubrir la guerra por la República Después nos volvimos a encontrar otra vez aquí cuando yo emigré.


-¡Qué año el 36!¡La República,Franco!, dijo el gritón. ¡Después de estar en España, pasé a Berlin, y vi las Olimpíadas! ¡Era una fiesta!


-¿Sí?,le pregunté.


-¡Seguro, era como le digo! ¡Usted es muy joven para saberlo, sino en la prensa de esos días hubiera podido leer por ejemplo, en una página: "Durante horas se desarrolló una gran batalla en la provincia de Huesca" y en la otra: "El canciller Adolfo Hitler inaugurará mañana las Olimpíadas en el estadio construído especialmente para la ocasión". O sino: "Los franquistas avanzan por distintos frentes a Madrid" y " En Berlin las casas están embanderadas.Hay hasta veinte banderas en cada una"...Ahora que los veo a ustedes con el ajedrez, me acuerdo de una noche en Berlin. Si quiere, le cuento!


-Si, claro.


-¡Había recorrido con otros periodistas varias cervecerías!..¡Siete cervecerías!


-¿Te acordás hasta del número?, le preguntó mi maestro.


-¡Si, me acuerdo! ¡En la séptima ,vimos una mesa de ajedrez con las piezas colocadas, y como estábamos bastante alegres, nos sentamos a jugar sin tener idea de cómo se hacía! ¡Movimos de cualquier manera; en eso se acercó un alemán ventrudo y se puso a mirar,incluso, para ver mejor, trajo una silla y se sentó! ¡Eso nos molestó!


-¿Por qué?¿Porque no sabían jugar?, le acotó el amigo.


-¡Claro! ¡Pero no me interrumpas, ché! ¡La cosa es que empezamos a hacer comentarios sobre el alemán escudándonos en la diferencia de idioma!:


- ¡El que te dije parece un avestruz!


-¡Mirá la barriga que tiene!


-¡Debe comer hasta relojes!


-¡A ver si te traga una pieza!


-¡Al rato, cansados nosotros mismos de hacer desastres en el tablero,dimos por terminada la partida.Al ver que nos íbamos, el berlinés se puso también de pie y nos dijo en un español que nos resultó bien inteligible:


-¡Bueno, señogües, el avestug también se va!


-¡¡No!!... dijimos el maestro y yo.


-¡Si! ¡Como les cuento!


-Cuando solté la carcajada, levanté la cabeza y vi en el reloj del Café que eran las doce. Se me hacía tarde.Me despedí de los dos señores, prometiendo y volviendo a prometer, que el próximo sábado vendría a jugar una partida .


miércoles, 8 de julio de 2009

Callao 11.


Es sábado por la mañana.Voy caminando hacia la esquina de Callao y Rivadavia,hasta el Café "Gran Callao".Ahí tengo mi reducto.Entrando, a la derecha,en una mesa junto a la ventana.Cuento incluso, con una biblioteca que armo precisamente en el reborde de esa ventana.

Una vez instalada me siento cómoda, como en mi casa.Nada me molesta.Ni la gente que entra y sale, ni los que hablan por el teléfono que está cerca .Todo lo que queda fuera de los dos metros cuadrados de mi reducto ,forma un telón de imágenes más o menos difusas que me aisla y resguarda al mismo tiempo.

Mientras tomo el café cortado, me pongo a contestar dos cartas.En eso:

-¿Me permite? ¿Me permite?

Es un habitué que hace ademán de llevarse una de las sillas de mi mesa.Se la cedo y se sienta en la mesa de al lado.Desde aquí veo el título del libro que puso sobre la mesa:"Jaque Mate".En la tapa tiene la fotografía de un Rey volteado.¿Será ajedrecista?Vaya a saber de qué categoría...Ahora saca del bolsillo un sobre.Seguro que es un ajedrez magnético.El hombre es español.Con esa pronunciación no puede ser otra cosa.Además, es ronco, casi afónico.

-¿Le gusta el ajedrez?

La pregunta no me tomó por sorpresa.Lo había estado observando tanto...

-Algo le dije.Y traté de enfrascarme en la carta que estaba escribiendo.Él no me hizo caso y propuso:

-¿Hacemos una partida?

-¿Conmigo?.No, hace mucho que no juego.

Nuevamente se hizo el sordo, y poniéndose de pie, vino a mi mesa.Eso sí, antes de sentarse, dijo:

-¿Puedo?

-¿Y ese libro?, le pregunté para evitar la partida.

-¡Ah! es "Jaque Mate" de Kurt Richter. Sírvase.

Lo tomé y empecé a hojearlo.

-Ya que no quiere jugar,¿qué le parece un problema?, propuso.
(Continuará)

martes, 7 de julio de 2009

Maria y Matilde.

Acabo de levantar la vista del libro.El hombre que venía caminando lento, como haciendo tiempo, se ha detenido en la casa de enfrente.Está mirando hacia la galería.Es que ha hecho un hallazgo:dos mujeres juegan al ajedrez.

Juegan todas las tardes.Se entusiasman tanto, que juegan a los gritos.Por éso me enteré que se llaman Maria y Matilde.Son muy distintas.María es coqueta, impulsiva ; Matilde es muy tímida.En el estilo de juego también difieren.Mientras María arriesga casi sin pensar, Matilde se concentra para cada jugada.Solo se parecen en la forma de gritar los movimientos, tanto, que yo los puedo seguir uno a uno, cuando tengo la ventana abierta como ahora.

Ahí empiezan una partida.¡Cómo chilla Maria porque le ha tocado salir con blancas a Matilde! Enseguida ésta grita:

-¡P4R!

Maria responde:

-¡Yo también P4R!

-¡C3AD! Grita Matilde.

-¡C3AD! contesta Maria.

-¡A5C y no te copies! dice Matilde.

-¡A5C y yo muevo lo que quiero...!

Y siguen moviendo y gritando:

-¡C5D!. ¡CR2R!

-¡P3A!.¡P3TD!

-A4T!. ¡P4CD!

-¡A3C!.¡C4T!

-¡AxD! ¡Uy!¡Qué mala jugada!, se queja Maria.¿Puedo hacer otra?

-¡No!¡ Pieza tocada, pieza jugada! Ahora me toca a mi.

-¡C6A!¡Jaque!, dice Matilde.

-¡PxC! ,juega Maria y está perdida.Efectivamente:

-¡AxP!¡Mate!

Empiezan a guardar las piezas...Ya están gritando otra vez:

-¡Se cayò una pieza!

Las dos buscan por el suelo.El hombre que las estaba mirando, cruza la calle y al verme comenta:

-¡Qué escándalo! ¡Qué manera de hacer una partida, gritando las jugadas! Y bueno, el ajedrez no es cosa de mujeres.Sin darme tiempo para contestar, siguió su camino.

No me dió tiempo para decirle que mis vecinas Maria y Matilde, son ciegas y que gracias a su forma ruidosa de jugar se han convertido en propagandistas del juego ciencia en todo el barrio.

lunes, 6 de julio de 2009

El bufón.


A poco de producirse en París la toma de la Bastilla, un posadero conversa con el jefe de la familia recién llegada:

-¿Qué están buscando?


- Cenar y pasar la noche.Mañana seguimos camino para la frontera.


-¿Y quiénes son ustedes?


-Somos unos pobres sirvientes que vamos a probar suerte en otro país.


Para nada convencido de lo que acaba de escuchar, el posadero se dedicó a observarlos.Salvo la ropa, nadie en ese grupo tenía aspecto de sirviente, ni los padres, ni los hijos.La forma de hablar, de caminar y hasta de solicitar algo , era la de gente acostumbrada a dar órdenes...¿Y la cara de ese hombre, a quién le hacía acordar? ¿Dónde la había visto antes?


Mientras estaba tratando de recordar, saca del bolsillo una moneda, mecánicamente se pone a jugar con ella y en una de sus caras, cree reconocer a la del hombre que tenía delante.


Consultó con la Policía , y ya no le quedaron dudas: el supuesto sirviente era Luis XVI que estaba tratando de escapar de Francia con su familia.


Poco después era guillotinado , mientras Maria Antonieta esperaba su turno en la cárcel del Temple.


Estando ahí, contó con las atenciones y cuidados de su ayudante de cámara,un hombre que la veneraba, y que hizo lo indecible para distraerla en esos momentos.Gran jugador de ajedrez, se lo vió nuchas veces intentando que ella hiciera una partida.A veces lo lograba, pero ella en medio del juego, quedaba como ausente, pensando seguramente ,en el final que la esperaba. Era entonces cuando él se permitía recordarle que le tocaba mover.


Justamente mientras hacían una partida, vinieron los carceleros a buscarla.Maria Antonieta se puso de pie y fue hacia la puerta, pero pareció recordar algo y volvió al tablero; tomó un alfil coronado con mitra de obispo, y dijo a su compañero de partidas:


-A este alfil me encomendaré al morir.


Poco después el cuerpo fue bajado del catafalco .Su ayudante lo vió sin creer que fuera el de su reina.Ese cuerpo mutilado no podía ser el de ella.Esa cabeza desgarrada con el pelo desacomodado y con una mueca enorme no podía ser Maria Antonieta.Esa cabeza era...si..¡.Era la de un bufón!¡Un bufón! Empezó a sollozar y a gritar:


-¡Miren al bufón!¡Miren al bufón!


No le hicieron caso.A las horas se calmó y pidió que le permitieran retirar el juego de ajedrez.Notó que faltaba el alfil .


En París empezaron a circular juegos de ajedrez que en vez de alfiles con mitra de obispo, tenían alfiles con la cara de un bufón.El comentario de aquel momento, fue que los tallaba un loco.

ESTE CUENTO SE VE DESTACADO POR EL APORTE DE LA "COFRADIA DE LOS LOCOS" AL PERMITIR ILUSTRARLO CON SU EMBLEMA. CLERY AGRADECE POR ESTE GESTO .

sábado, 4 de julio de 2009

En el montacargas.

El maestro entró al ascensor y enseguida retomó el hilo de su pensamiento.
-El Génesis dice que Dios creó al mundo a partir de la nada, el primer dia creó la luz, el segundo el cielo, el tercero la tierra y el mar, el cuarto el sol la luna y las estrellas, el quinto los monstruos marinos los peces y las aves.El sexto dia resolvió crear un ser a su imagen y semejanza;tomando un puñado de barro, hizo un muñeco, lo sopló y tuvo entre sus manos al primer hombre, Adán.
Como entendió que no era bueno que estuviera solo , sacándole una costilla le dió una compañera,Eva.
Una vez que estuvo creada la pareja, la ubicó en el paraíso terrenal para que gozara de todas sus maravillas, pero advirtió :-Vivirán aquí mientras observen buen comportamiento.
El séptimo dia Dios resolvió descansar.Para que nada lo perturbara, recomendó a los ángeles guardianes:-Que nadie me moleste.
Aquí el maestro sintió el primer golpe.
Adán, confundido con tantas regalías, resuelve contrariar el mandato divino.Valiéndose de la complicidad de Eva, logra distraer a los ángeles y llega hasta donde Dios duerme.Lo llama, lo sacude, y finalmente logra despertarlo.Entreabriendo los ojos, dios lo mira y sin enojarse le pregunta:
-¿Qué quieres, hijo?
Adán que tuvo coraje para desobedecer, no se anima a contestar ni a mirarlo a los ojos.Dios insiste:
-¿Qué quieres?.Adán ahora se anima y mostrándole un tablero con las piezas de ajedrez :
-Quisiera que jugáramos una partida..
Dios casi estalla .Sintió el impulso de hacerlo desaparecer pero,¿si Adán pensaba que no jugaba porque podía perder?Entonces concedió:
-Está bien, juguemos.Te cedo las blancas, dijo magnánimo.
Puestos a jugar, Dios lo hizo con mal humor.Además, cada vez que movía un trebejo volvía a dormirse y Adán tenía que despertarlo.
Los movimientos fueron:
Blancas(Adán): P4R,C3AR,A4A,C3A,CxC.
Negras(Dios):P4R,C3AD,P3D,A5C,AxD.
Dios había tomado nada menos que la Dama blanca, pero en la siguiente Adán hizo:AxP¡Jaque!El Señor comprendió que había perdido.En la jugada séptima Adán movió: C5D y dió ¡Mate!.
La reacción del creador no se hizo esperar.Al ver el jaque mate, despertó totalmente, tiró las piezas y rompió el tablero...
Adán, intuyendo grandes desgracias, trató de escapar, pero una fuerza superior lo paralizó.Con gran esfuerzo se puso de rodillas y pidió perdón,pero fue inútil.El orgullo divino habia sido herido y el castigo fue terrible:
-¡Adán y Eva-tronó Dios- fuera del paraíso,os condeno a sufrir enfermedades,a trabajar para ganaros el sustento y a parir con dolor!...
-Esta vez el golpe habia sido muy fuerte.El ascensor del tradicional Club Argentino de Ajedrez de la ciudad de Buenos Aires, allá por la década del setenta, más que ascensor, parecía un montacargas por los barquinazos que daba.
Al llegar a plata baja, el maestro salió y volviéndose para cerrar la puerta del ascensor, hizo una sonrisita cómplice a los fantasmas que dejaba adentro.Lo habian acompañado desde el comedor del tercer piso , donde todas las noches saboreaba unas copas de vino tinto.

viernes, 3 de julio de 2009

Presentación con Invitación

A mis futuros lectores, amigos y/o amantes del juego ciencia.


Soy uno de los tantos seres comunes que admiran y hasta envidian a esos cerebros privilegiados que pueden , mientras juegan una partida de ajedrez,"ver 4-5-6-10-20 jugadas"para adelante.
Soy una triste mortal que ha sufrido mate tras mate.Pero no desarrollé por eso, animadversión por este maravilloso juego ciencia. Lo que viene a continuación, en sucesivas entradas, son unos cuentos con ajedrez resultado de mi afecto por este juego.
Espero que los lean y me hagan conocer sus opiniones,sean ellas las que fueren.
Clery